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Un dramático y confuso hecho alteró la tranquilidad de la comunidad tras registrarse un incidente callejero que involucró a un hombre, a su pequeña hija de 7 años y a un grupo de vecinos que no dudó en intervenir al escuchar los desesperados gritos de auxilio de la menor. Lo que inicialmente fue denunciado en redes sociales como un presunto intento de secuestro, derivó en una gresca y expuso una presunta situación de negligencia familiar en medio de un evento masivo.

 

 

Los testimonios de quienes presenciaron la escena coinciden en que la actitud del hombre encendió todas las alarmas de manera inmediata. Según relataron los testigos que se encontraban en el lugar, el trato hacia la menor fue violento desde el primer momento: “La agarró del cuello y la levantó bien y ahí se la llevó”, detalló uno de los presentes que observó la secuencia.

 

 

La rápida reacción de la comunidad se activó cuando la propia niña comenzó a pedir ayuda a los gritos ante el temor de la situación. Uno de los vecinos que intervino directamente para proteger a la menor relató la gravedad del momento: “La nena me dice 'por favor, ayúdame' y la agarro y se la saco, se la doy a mi señora”. El mismo testigo añadió que, tras poner a resguardo a la pequeña, se produjo una fuerte confrontación física con el implicado: “Nos increpamos a golpes de puño y, obviamente, lo dejé tirado”.

 

 

Mientras la esposa del vecino protector contenía a la niña —quien se encontraba visiblemente afectada—, otros residentes señalaron el estado en el que se encontraba el padre. “Estaba borracho”, sentenció de forma categórica otra testigo, explicando que la niña manifestaba un rechazo absoluto a permanecer con él: “Había una pareja que se quiso hacer cargo de la nena porque... ella no quería estar con el chabón”.

 

 

Por su parte, el hombre —quien terminó con heridas visibles en el rostro producto de la golpiza— ofreció una versión completamente distinta. Aseguró que todo se trató de un malentendido y negó haber querido secuestrar a su propia hija: “La quise poner al hombro para no perderla y una chica lo tomó mal”, se defendió, argumentando que su intención era protegerla en medio de la multitud.

 

Sin embargo, las autoridades policiales respaldaron el accionar tanto de los ciudadanos como de los efectivos que intervinieron. El Comisario General Daniel Carrillo, Jefe de la DDI, fue contundente respecto a la responsabilidad del adulto: “El error fue por parte de él. Sería bueno que reconozca que no estaba en las condiciones de haber llevado a un menor a un evento tan masivo”. Además, justificó la intervención de la fuerza pública explicando que “el policía actúa ante una alarma social” cuando es evidente que algo anómalo está sucediendo.

 

 

 

El caso abrió un fuerte debate sobre el rol de los medios y el compromiso de la sociedad ante situaciones de vulnerabilidad infantil. La periodista Javiera Nasser, quien fue blanco de críticas por la difusión inicial del hecho, defendió la necesidad de involucrarse: “Ya no importa si es un secuestro o un conflicto familiar, lo único que importaba es que había una menor que estaba pidiendo ayuda”.

 

 

Asimismo, la cronista cerró con un mensaje de respaldo a la comunidad que no miró hacia otro lado: “Quiero reconocer a esos vecinos que actuaron y que además brindaron testimonios... No tengas miedo a involucrarte cuando se trata de un menor que necesita ayuda”. La justicia local ya interviene para esclarecer las responsabilidades correspondientes y garantizar el resguardo de la menor.

Autor: admin