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Con la llegada de las olas de frío polar, las heladas intensas y la presencia constante de nieve y escarcha, las ciudades santacruceñas vuelven a registrar marcas térmicas extremas que habitualmente la ubican en el podio de las localidades más frías de la Argentina. En este escenario invernal riguroso, garantizar el resguardo y el bienestar de los animales de compañía se convierte en una prioridad central para las familias patagónicas. Para prevenir patologías asociadas al clima hostil, resulta clave despejar dudas sobre el uso de indumentaria, la nutrición y las condiciones adecuadas de su hábitat.

 

 

Uno de los debates recurrentes entre los tenedores de perros gira en torno a la vestimenta invernal. La decisión de vestir a un animal no responde a modas, sino a sus características anatómicas y a su resistencia natural al frío. Sobre este aspecto, la médica veterinaria Agostina Cambiarieri explicó a través de las redes sociales oficiales de la Clínica Veterinaria Cambarieri (@veterinariacambarieri): “Una de las preguntas más frecuentes que me están haciendo ahora con el tema del invierno, el frío, la nieve, es qué hacer con nuestras mascotas, cómo cuidarlas del frío. Una de las recomendaciones es el tema de la ropa... En los perros de pelo corto, que son flaquitos —como los Bóxer o los Salchichas—, que sufren mucho más porque tienen muy poca grasa, a veces salen a la nieve o al frío y en esas razas sí está recomendado ponerle algo a veces cuando está muy, muy frío”, señaló la profesional veterinaria.

 

Sin embargo, existen consecuencias contraproducentes cuando se abriga en exceso a ejemplares con pelajes tupidos o extensos, ya que la acumulación de humedad puede derivar en afecciones dermatológicas. "Las razas de pelo de manto largo, se recomienda no cortarles el pelo en esta época y no ponerle tanto abrigo tampoco, porque la transpiración y el manto de mucho pelo hace que se pueda enfermar la piel. Entonces es una recomendación: en algunos casos sí, no mucho, pero se puede poner ropa", precisó la especialista en la publicación.

 

 

En una ciudad con una marcada amplitud térmica y vientos helados constantes, donde la sensación térmica se desploma de manera habitual, la exposición prolongada a la intemperie representa un riesgo biológico directo. Frente a este contexto, es fundamental asegurar espacios secos y protegidos a los animales que pasan tiempo fuera de la vivienda: "También se recomienda para los perros que están afuera, que suele haber -10°, -20°, que tengan un lugar seguro: una cucha, una manta, resguardarlos del frío. Si se pueden entrar, mejor, pero hay muchos perros que están afuera. Entonces, estaría bueno que tengan ese resguardo", remarcó Cambiarieri en sus plataformas digitales.

 

 

Por otro lado, la ubicación del descanso dentro de la casa también cobra un rol clave durante las madrugadas gélidas. Según el portal TN, la recomendación para que los perros no pasen frío en el interior del hogar es evitar que duerman sobre el suelo plano o cerca de aberturas por donde ingresen corrientes de aire. La alternativa ideal es utilizar una cama acolchada y elevada del piso, acompañada por mantas térmicas, lo que ayuda a reducir el contacto directo con la humedad y las superficies frías.

 

 

En cuanto a la rutina de higiene, según el portal Purina Argentina, los baños en casa deben espaciarse a una vez al mes y realizarse indefectiblemente con agua tibia, en ambientes cerrados y resguardados. Además, advierten que es sumamente importante no sacar a las mascotas al exterior inmediatamente después del aseo, ya que los cambios bruscos de temperatura repercuten negativamente en sus vías respiratorias.

 

 

Los horarios de salida a la vía pública también requieren reajustes cuando las heladas aprietan. Según el portal Somos Jujuy, en los días de temperaturas bajo cero se aconseja evitar los paseos durante la noche o la madrugada y priorizar los momentos donde hay presencia de sol. Asimismo, el medio remarca la importancia de revisar debajo de los vehículos antes de poner el motor en marcha, dado que durante las jornadas de frío extremo muchos gatos o perros sin hogar buscan refugio cerca del calor de los motores.

 

 

Por último, el clima patagónico demanda un gasto energético superior en el organismo de los animales para sostener la temperatura corporal, aspecto que puede exigir ajustes en la dieta diaria: "La alimentación varía también, porque aumenta mucho más el gasto calórico por el frío y comen más. A veces es recomendable, si son muy flaquitos, aumentarles la ración en esta época", concluyó la médica veterinaria, destacando la importancia del seguimiento profesional frente a cualquier síntoma o cambio en el comportamiento durante la temporada invernal.

 

Autor: admin