Avril y Catalina, las jóvenes de Río Gallegos que sueñan representar a Santa Cruz en Bariloche
Avril tiene 16 años y juega al hockey pista desde los 6. Catalina tiene 14 y comenzó a practicar la disciplina cuando tenía apenas 4. Nacidas y criadas en Río Gallegos, gran parte de sus vidas transcurrió entre la escuela, los entrenamientos, las competencias y las canchas.
Hoy, después de años de esfuerzo y constancia, ambas tienen ante sí una de las oportunidades deportivas más importantes de sus jóvenes carreras: fueron seleccionadas para integrar el equipo que representará a Santa Cruz en el Campeonato Argentino de Selecciones Sub-19, que se disputará en Bariloche del 29 de septiembre al 4 de octubre.
Sin embargo, para que ese sueño pueda concretarse todavía queda un desafío fuera de la cancha. Su familia necesita afrontar los gastos que demanda el viaje y comenzó una campaña para conseguir el acompañamiento de empresas, comercios y particulares.
UNA VIDA LIGADA AL HOCKEY
La historia deportiva de las hermanas comenzó en el Atlético Boxing Club, institución en la que dieron sus primeros pasos y descubrieron desde muy pequeñas el amor por el hockey. Con el paso de los años y el crecimiento deportivo llegaron al Club Hispano Americano, donde actualmente continúan desarrollándose como jugadoras y han recibido reconocimientos por su desempeño.
Ambas instituciones ocupan un lugar especial en su recorrido. Del Boxing conservan los recuerdos de aquellos primeros entrenamientos y de la etapa en la que comenzaron a comprender qué significaba formar parte de un equipo. En Hispano continúan construyendo su presente y proyectando su futuro deportivo. En ese camino también resulta fundamental el acompañamiento de su director técnico, Sergio Antola, y de su preparador físico, Carlitos, a quienes la familia reconoce por la enseñanza, la exigencia y el compromiso sostenido con las jóvenes y su equipo.
EL MOMENTO EN QUE LLEGÓ LA CONVOCATORIA
Avril y Catalina participan desde los 11 años en concentraciones y procesos de selección para representar a Santa Cruz. En estas instancias confluyen jugadoras provenientes de Río Gallegos, El Calafate y El Chaltén, además de deportistas de Punta Arenas que forman parte de la Asociación Santacruceña de Hockey Pista y Césped.
La primera concentración de este proceso se desarrolló en El Calafate y posteriormente hubo una segunda instancia en el Gimnasio Municipal Rocha de Río Gallegos. Tras esta última concentración, la Asociación Santacruceña de Hockey Pista y Césped publicó mediante una circular el listado definitivo de las jugadoras seleccionadas. Allí aparecieron dos nombres que provocaron una enorme alegría en la familia: Avril y Catalina.
La convocatoria llegó luego de competir en un proceso caracterizado por el alto nivel de las participantes y representa para las hermanas la recompensa a muchos años de entrenamiento, disciplina y perseverancia. El seleccionado estará dirigido por el profesor Sergio Saade, reconocido dentro del hockey pista y vinculado a la Selección Argentina de la disciplina. Para las jóvenes, trabajar bajo su conducción también significará una oportunidad de sumar experiencia y continuar creciendo deportivamente.
TODO LO QUE NO SE VE DETRÁS DE UNA DEPORTISTA
La convocatoria no comenzó con la publicación de una lista. Detrás hay años de esfuerzo que transcurren lejos de las fotografías, las premiaciones y los partidos. Entrenamientos, preparación física, gimnasio, descanso, alimentación y cuidados forman parte de la rutina de Avril y Catalina. A eso se suma otra responsabilidad central en sus vidas: estudiar.
Las dos concurren a una escuela técnica y atraviesan extensas jornadas entre clases teóricas y talleres. Después de cumplir con sus obligaciones escolares llega el momento de entrenar y continuar con su preparación deportiva. Los fines de semana tampoco siempre significan descanso.
Cuando no tienen torneos o encuentros, las hermanas trabajan en su propio emprendimiento, Dulce Rincón, donde elaboran galletitas, budines y tortas. De esta manera buscan generar sus propios recursos y colaborar con los gastos que implica sostener su actividad deportiva. Ese esfuerzo cotidiano adquiere ahora todavía más importancia ante el viaje a Bariloche.
UNA CAMPAÑA PARA PODER CUMPLIR EL SUEÑO
Afrontar todos los costos del viaje resulta difícil para la familia. Por ese motivo comenzaron a buscar sponsors y la colaboración de comercios, empresas y particulares que quieran acompañar a las jóvenes en esta oportunidad. No existe un aporte pequeño. Cada colaboración permitirá acercarlas un poco más al objetivo de llegar a Bariloche y vestir la camiseta de Santa Cruz en una competencia nacional.
Pero la familia decidió que quienes colaboren no sean simplemente nombres detrás de una transferencia bancaria. Avril y Catalina viajarán con una bandera que llevará los nombres de las personas, comercios e instituciones que las acompañen. La iniciativa nació como una manera de agradecer y hacer partícipes del logro a quienes decidan tenderles una mano.
Para ellas, cada colaboración significa que alguien decidió creer en su esfuerzo y contribuir para que puedan continuar desarrollando su potencial. Por eso, cuando llegue el momento de entrar a la cancha en Bariloche, esa bandera también representará a quienes hicieron posible el viaje.
“LAS PROTAGONISTAS SON ELLAS”
Detrás del recorrido deportivo también aparece una mamá que las acompaña desde que eran niñas. Partidos, torneos, concentraciones, alegrías, derrotas y nuevos desafíos forman parte de los recuerdos de una madre que asegura haber estado presente en cada tribuna. Sin embargo, cuando habla del camino recorrido, busca dejar algo en claro: “Las protagonistas de esta historia son ellas”.
“Son ellas las que entrenan, estudian, se esfuerzan, venden sus productos, se levantan temprano, siguen adelante y persiguen este sueño”, expresó. Para su mamá, acompañarlas también significa enseñarles a recordar sus orígenes y a valorar a cada persona que estuvo presente durante el camino.
“Que nunca tengan vergüenza de sus orígenes. Que sepan de dónde vienen, cuánto esfuerzo hubo detrás de cada paso y que nunca olviden a quienes estuvieron a su lado”, señaló. Y ese sentimiento adquiere una dimensión especial ante la posibilidad de verlas representar oficialmente a la provincia.
“Si logran llegar a Bariloche, no van a hacerlo solas. Van a llevar a sus familias, a sus clubes, a sus entrenadores, a sus compañeras y a cada persona que haya decidido creer en ellas”, resumió.
UN SUEÑO QUE TAMBIÉN BUSCA DARLE VISIBILIDAD AL HOCKEY
La historia de Avril y Catalina permite, además, poner la mirada sobre una disciplina que continúa creciendo en Santa Cruz y que muchas veces no alcanza la misma visibilidad que otros deportes. Río Gallegos cuenta con instituciones como Atlético Boxing Club, Club Hispano Americano y Tercer Tiempo, entre otros espacios donde niños, jóvenes y adultos pueden acercarse al hockey pista.
Detrás de cada deportista existen entrenadores, clubes y familias que sostienen largas horas de preparación para que puedan competir y representar a sus instituciones y a la provincia. Para Avril y Catalina, el hockey significa mucho más que entrar a una cancha. Es compañerismo, disciplina, amistad, pertenencia y familia.
Ahora tienen por delante un nuevo desafío. Del 29 de septiembre al 4 de octubre, Bariloche será el escenario en el que podrán representar a Santa Cruz en el Campeonato Argentino de Selecciones Sub-19.
Para llegar hasta allí necesitan del acompañamiento de la comunidad. Quienes quieran colaborar con el viaje pueden hacerlo a través del siguiente alias:
Alias: "cata..vega"
Titular: Catalina Vega
También pueden acompañar y conocer más sobre las jóvenes a través de Instagram:
Avril: @avii_vega
Catalina: @cata.vegaa
Cada aporte puede acercarlas un poco más a Bariloche. Y cuando llegue el momento de ponerse la camiseta de Santa Cruz, junto a ellas también viajarán los nombres de todos aquellos que decidieron ser parte del sueño.
Comentarios
Deja tu comentario