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Un impactante testimonio acompañado de un video grabado desde el Corralón Municipal de Secuestros volvió a dejar al descubierto la brecha entre la narrativa institucional de la Municipalidad de Río Gallegos y la realidad que afrontan sus dependencias operativas. En medio de la emergencia climática por las severas inundaciones que afectan a la capital santacruceña, un agente comunal hizo público el estado de abandono en el predio, apuntando directamente contra la responsabilidad de la secretaria de Gobierno, Sara Delgado.

 

El registro audiovisual exhibe las pésimas condiciones en las que deben desempeñarse los trabajadores y las dificultades operativas de las propias grúas para maniobrar sobre un terreno completamente abnegado. La situación afecta tanto al personal de guardia como a los contribuyentes que acuden al predio a retirar sus vehículos, quienes terminan encajados debido a la falta de consolidación del suelo y a la paralización de las tareas de reacondicionamiento.

 

 

El descargo del agente expone una grave transgresión a las normas básicas de seguridad e higiene laboral dentro del esquema municipal. Según el testimonio, el personal operativo lleva tres años sin recibir la ropa de trabajo reglamentaria, viéndose obligado a afrontar las inclemencias climáticas en condiciones deplorables.

 

"Estamos sin baños, sin ropa de trabajo desde hace tres años, las compañeras no tienen baños y tenemos que poner los pies en el agua", denunció el trabajador, visibilizando la falta de infraestructura sanitaria adecuada para el personal femenino y la exposición directa a la humedad y el frío extremo.

 

 

La denuncia no solo hace foco en el déficit de insumos y servicios básicos, sino también en la negligencia administrativa para gestionar el espacio del Corralón. De acuerdo con lo manifestado por el personal, en reiteradas oportunidades se presentaron solicitudes formales para avanzar con la compactación de los vehículos secuestrados -lo que liberaría espacio operativo- y para ejecutar el acondicionamiento del suelo. Sin embargo, la gestión municipal desoyó los reclamos y "dejó todo por la mitad".

 

 

El Corralón Municipal de Secuestros funciona bajo la órbita directa de la Secretaría de Gobierno que encabeza Sara Delgado, área que hasta el momento no ha brindado respuestas operativas ni soluciones a las demandas del personal. El episodio evidencia una vez más la precarización a la que son sometidos los empleados de primera línea, mientras las áreas de gestión priorizan la comunicación institucional por encima de las inversiones estructurales para sus propios trabajadores.

Autor: admin