Jeremía James: del sur a la Selección Argentina, un salto que sigue creciendo
Jeremía James empezó a vincularse con el deporte en Río Gallegos, cuando todavía era chico y participaba de distintas actividades en el gimnasio Lucho Fernández y en competencias escolares. Probó diferentes disciplinas hasta encontrar en el atletismo, y particularmente en el salto en alto, una actividad que rápidamente despertó su interés.
A los 19 años, aquel comienzo quedó lejos de ser una actividad más. James ya representó a la Argentina en el Sudamericano U18 de 2024 y en el Iberoamericano disputado este año en Perú. Ahora recibió una nueva convocatoria para integrar el seleccionado nacional en el Campeonato Sudamericano U23, que tendrá lugar en Santa Fe entre el 14 y el 19 de octubre.
“Es un orgullo competir siempre representando a nuestro país y a la provincia de Santa Cruz. El hecho de ser parte de la Selección Argentina y poder competir con deportistas de otros países resulta una experiencia inolvidable”, expresó.
Un año de crecimiento
Uno de los principales resultados de la temporada llegó en el Campeonato Nacional U20, también disputado en Santa Fe. Allí alcanzó los 2 metros en salto en alto y se consagró campeón.
A ese logro se suma su participación en los Juegos de la Araucanía, competencia que le permitió representar a Santa Cruz y que volverá a disputar este año en Valdivia, Chile. Será su última participación en el certamen por cuestiones de categoría.
El próximo objetivo, sin embargo, está puesto en el Sudamericano U23, donde buscará trasladar a la competencia el trabajo realizado durante los últimos meses.
Una nueva etapa en Rosario
Hace aproximadamente un año, Jeremía se instaló en Rosario junto a su familia. El traslado respondió, entre otros motivos, a la posibilidad de acceder a mejores condiciones de entrenamiento y avanzar con sus proyectos académicos, entre ellos estudiar la Licenciatura en Nutrición.
El cambio también significó incorporar nuevas herramientas a su preparación.
“Es otro mundo, principalmente por el clima comparado con el Sur. Yo entrenaba allá en un gimnasio y acá puedo salir al aire libre a entrenar en la pista de atletismo. Es una sensación diferente”, contó.
En Rosario comenzó a entrenar regularmente sobre pista de tartán y a utilizar zapatillas con clavos, recursos que le permitieron profundizar aspectos técnicos de una disciplina en la que cada detalle puede marcar una diferencia.
Su preparación está a cargo del profesor Olmes Fornero. La rutina ocupa buena parte de la semana: entrena de lunes a sábado y realiza doble turno los martes, miércoles y viernes.
“Mi intención es seguir superándome y mejorar mi marca”, sostuvo.
Prepararse más allá de la pista
El rendimiento también exige cuidar el cuerpo. James cuenta con seguimiento nutricional y recurre al trabajo kinesiológico cuando aparecen molestias.
“Trato de cuidarme en cada entrenamiento. También asisto a una nutricionista que me realiza un seguimiento y, cuando aparecen dolores, consulto a un kinesiólogo”, explicó.
En ese proceso también tuvo acompañamiento durante su etapa deportiva en Santa Cruz, a través de los espacios de asistencia y preparación vinculados a la Secretaría de Estado de Deportes y Recreación.
Los vínculos que dejó el deporte
Además de los resultados, las competencias le permitieron construir relaciones con atletas de distintos lugares.
Durante el Iberoamericano de Perú compartió la experiencia con deportistas argentinos, brasileños y peruanos. Para James, esa convivencia es una de las partes más valiosas de competir internacionalmente.
“Es un momento mágico porque tenés la oportunidad de relacionarte con amigos que vas haciendo en cada competencia, de diferentes países”, recordó.
Su recorrido también conserva nombres de los primeros años. Entre ellos aparece Fernanda Chacón, quien fue su entrenadora durante mucho tiempo y a quien todavía recuerda por el acompañamiento recibido.
La familia ocupa otro lugar central en esa historia. Sus padres, Fabiana Peronja y Eduardo James, estuvieron presentes durante el desarrollo de una carrera que, además de dedicación, implica importantes gastos vinculados a viajes y competencias.
Un sueño que mira cada vez más alto
James sabe que el alto rendimiento se construye con tiempo. Por eso, cuando habla con jóvenes que recién comienzan a practicar un deporte, recomienda no apurarse.
“Que comiencen despacio, haciendo caso a sus entrenadores. Que disfruten este y cualquier deporte que realicen, que le tomen cariño”, aconsejó.
Mientras continúa su formación deportiva y piensa también en una carrera universitaria, mantiene una meta de máxima: llegar algún día a los Juegos Olímpicos.
“Mi sueño más difícil de alcanzar sería participar en algún Juego Olímpico. Es muy difícil, pero nada es imposible”, afirmó.
El próximo paso será en Santa Fe. Allí, Jeremía James volverá a ponerse la camiseta de la Selección Argentina para competir en el Sudamericano U23.
El atleta que comenzó a saltar en Río Gallegos ahora busca seguir elevando su marca en el escenario sudamericano. Todavía queda mucho camino por recorrer, pero cada entrenamiento, cada competencia y cada nuevo salto forman parte de ese recorrido.
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