Escuchar artículo

Matías Díaz Hernández volvió a dejar su nombre entre los protagonistas de la natación de aguas abiertas. El deportista oriundo de Río Gallegos alcanzó el cuarto puesto en la tradicional competencia Capri-Nápoli, en Italia, correspondiente a una nueva fecha de la Copa del Mundo de Aguas Abiertas.

El resultado representa un nuevo logro para el nadador santacruceño, que además se convirtió en el mejor representante del continente americano en la competencia. Detrás de esta actuación hay años de entrenamiento, sacrificio y una carrera deportiva que comenzó cuando apenas tenía cuatro o cinco años en una pileta de Río Gallegos.

De Río Gallegos al circuito mundial

Díaz Hernández inició su vínculo con la natación en el Club Hispano Americano de la capital santacruceña. Con el paso de los años, aquella actividad se transformó en una verdadera profesión y lo llevó a competir en diferentes escenarios internacionales.

“Me dedico específicamente a competir desde hace más o menos entre seis u ocho años, profesionalmente”, explicó el nadador en una entrevista realizada por la Secretaría de Estado de Producción y Contenidos.

Su crecimiento deportivo estuvo acompañado por un importante cambio en su vida personal. Matías se trasladó a Buenos Aires para estudiar Kinesiología y continuar, al mismo tiempo, con su preparación deportiva. Luego de recibirse, decidió permanecer en la capital argentina debido a las posibilidades de entrenamiento.

Actualmente desarrolla buena parte de su preparación en el Centro de Alto Rendimiento ubicado en Núñez. Además, durante el último año alternó períodos de residencia entre Buenos Aires y Roma, donde trabaja junto a un entrenador de la selección italiana.

Un deportista que también ejerce su profesión

El alto rendimiento no es la única actividad de Matías. A la par de su carrera como nadador, también trabaja como kinesiólogo.

“Lo ideal sería no tener que trabajar y dedicarme profesionalmente a la natación, pero necesito también trabajar un poco de kinesiólogo”, señaló.

Su rutina, por lo tanto, se divide entre los entrenamientos y el ejercicio de su profesión, aunque reconoce que actualmente su principal dedicación está puesta en la natación.

Triunfos y grandes distancias

Los resultados obtenidos en Capri-Nápoli se suman a una serie de actuaciones destacadas en el circuito internacional.

Entre sus principales logros recientes aparecen las victorias conseguidas en Canadá y Macedonia. En Roberval, Canadá, se impuso en una fecha de la Copa del Mundo sobre una distancia de 32 kilómetros, en las aguas del lago Saint-Jean.

Posteriormente, volvió a quedarse con el primer puesto en Macedonia, donde completó una competencia de 25 kilómetros en el lago Ohrid.

Pero uno de los logros más importantes de su carrera llegó en marzo de 2025, cuando realizó el cruce del Río de la Plata desde Colonia del Sacramento hasta Punta Lara.

El recorrido de 42 kilómetros fue completado en 8 horas y 52 minutos, tiempo con el que superó el registro mundial vigente de 9 horas y 8 minutos.

“Había un récord mundial que era 9 horas 08, y yo hice 8 horas 52; así que sí, hice el récord el año pasado en marzo”, recordó.

La exigencia de competir entre los mejores

Con el crecimiento deportivo también aumentaron las expectativas. Para Matías, competir actualmente significa buscar resultados y mantenerse constantemente entre los primeros puestos.

“Cada carrera en la que competís es una carrera en la que necesitas el resultado de estar dentro de los tres o cuatro primeros”, explicó.

El nadador reconoce que su perspectiva cambió con el paso de los años. En sus primeras participaciones internacionales, el objetivo principal era completar las competencias y ganar experiencia. Hoy, en cambio, busca estar en la pelea por los primeros lugares.

“Es diferente a ir con el objetivo de llegar y ver qué pasa, que era lo que pasaba al principio. Pero me gusta poder estar siempre entre los primeros, en cada carrera”, sostuvo.

Santa Cruz, siempre presente

A pesar de vivir actualmente en Buenos Aires y desarrollar parte de su preparación en Italia, Matías mantiene un fuerte vínculo con Río Gallegos y con Santa Cruz.

Representar a su provincia y a la Argentina constituye una de las principales motivaciones de su carrera deportiva.

“Ya hace años que vengo compitiendo en el circuito mundial. Obviamente, al principio los resultados no eran los que tengo ahora. Fui progresando año a año y fui mejorando, pero la verdad que la experiencia por competir, por representar a mi provincia y al país, es algo increíble”, expresó.

El acompañamiento del Gobierno de Santa Cruz también cumple un papel importante para que pueda sostener su participación en el calendario internacional.

“El apoyo del Gobierno de Santa Cruz me permite poder estar compitiendo, participar de todas las carreras”, destacó.

En ese marco, el deportista mantuvo un encuentro con el gobernador de Santa Cruz en Buenos Aires, al que se acercó para agradecer el respaldo recibido durante el año y compartir los trofeos y medallas obtenidos en sus últimas competencias.

Un nuevo capítulo en una carrera que no se detiene

El cuarto puesto conseguido en Capri-Nápoli representa un nuevo capítulo en la trayectoria de Matías Díaz Hernández. A sus 30 años, el nadador santacruceño continúa compitiendo al máximo nivel y demostrando que los años de entrenamiento y sacrificio pueden convertirse en resultados concretos.

Desde aquella primera experiencia en una pileta de Río Gallegos hasta las aguas internacionales de Italia, Canadá y Macedonia, su carrera estuvo marcada por la perseverancia y el deseo de superarse.

El cuarto lugar en Capri-Nápoli no es solamente un puesto en una clasificación. Es la confirmación de que Matías continúa entre los protagonistas de la natación de aguas abiertas y que, detrás de cada competencia, también lleva consigo el nombre de Santa Cruz y de la Argentina.

El calendario internacional todavía tiene nuevos desafíos por delante. Y para un nadador de aguas abiertas, alcanzar una meta no significa detenerse, sino prepararse para el próximo recorrido.

Autor: Javiera Nasser