Adolescente dejó su club de básquet por bullying y denuncian que el acoso continúa
El caso tomó estado público luego de que la tía de la menor compartiera en redes sociales el difícil momento que atraviesa su sobrina. Según relató, la adolescente decidió alejarse de un reconocido club de básquet de la capital santacruceña tras sufrir reiteradas situaciones de acoso por parte de otras jugadoras de su edad.
Sin embargo, el hostigamiento no habría terminado con su salida de la institución. La joven fue invitada al cumpleaños de una de las chicas involucradas y, pese a las dudas de su madre, decidió asistir con la esperanza de recomponer el vínculo. La experiencia terminó nuevamente en una situación angustiante, al punto de que llamó llorando a su mamá para que fuera a buscarla.
La familia exige respuestas al club
A través de su publicación, la tía de la adolescente cuestionó la falta de intervención de los adultos responsables y aseguró que otras tres niñas también habrían sufrido situaciones similares por parte del mismo grupo.
La mujer apuntó especialmente a los padres de las menores involucradas y pidió que asuman su responsabilidad en la educación y el comportamiento de sus hijas. También reclamó que el ámbito deportivo sea un espacio de respeto, compañerismo e inclusión.
En ese contexto, dirigió un fuerte cuestionamiento a la institución deportiva: “¿Qué están esperando para actuar? ¿Tienen un protocolo para abordar el bullying? ¿Qué hacen cuando una nena es hostigada por sus compañeras?”
Asimismo, sostuvo que, según el relato de las propias niñas, algunos profesores estarían al tanto de las situaciones denunciadas, por lo que solicitó medidas concretas para prevenir nuevos episodios.
Preocupación por el bullying en el deporte
El caso vuelve a poner en discusión la importancia de contar con mecanismos de prevención y actuación frente al acoso entre adolescentes, especialmente en espacios deportivos donde deberían promoverse valores como el respeto, la solidaridad y el trabajo en equipo.
La familiar remarcó que abandonar una institución no debería ser la única alternativa para una víctima de hostigamiento y cuestionó qué medidas se adoptaron para evitar que otras niñas atravesaran situaciones similares.
“El bullying no es una broma, no es una etapa que haya que aguantar y mucho menos algo que deba naturalizarse”, expresó la mujer, quien insistió en la necesidad de que las familias, los entrenadores y las instituciones asuman un compromiso activo para proteger a los menores.
La denuncia pública generó preocupación por la situación de la adolescente y por la necesidad de garantizar espacios deportivos seguros, donde ningún niño o adolescente deba abandonar una actividad por sufrir maltrato de sus pares.
Comentarios
Deja tu comentario